Afrontar la rehabilitación de una casa antigua en Gijón es un proceso que requiere planificación meticulosa, conocimiento técnico de las edificaciones históricas asturianas y un estricto cumplimiento de la normativa urbanística local. Las viviendas con varias décadas de antigüedad presentan un encanto arquitectónico indudable, pero también esconden desgastes estructurales, deficiencias energéticas e instalaciones obsoletas que deben ser abordadas de raíz para garantizar la seguridad y el confort moderno. Antes de derribar el primer tabique, es fundamental consultar las exigencias de habitabilidad y seguridad vigentes establecidas en el Código Técnico de la Edificación (CTE), el cual marca los estándares mínimos que cualquier renovación integral debe cumplir en España. Llevar a cabo un proyecto de esta envergadura exige rodearse de profesionales cualificados que sepan interpretar las patologías previas del inmueble y proponer soluciones duraderas.
Evaluación inicial del estado estructural y arquitectónico
El primer paso ineludible en cualquier rehabilitación profunda es realizar un diagnóstico exhaustivo de la estructura original. En las construcciones antiguas del norte de España, especialmente en zonas de alta humedad como Asturias, los elementos de soporte suelen sufrir un desgaste acelerado si no han tenido un mantenimiento preventivo adecuado. Es imperativo revisar el estado de los muros de carga, los pilares, las vigas y los forjados. En muchas edificaciones que superan los cincuenta años, los forjados de madera pueden presentar ataques de insectos xilófagos como la carcoma o las termitas, o bien mostrar signos de pudrición debido a filtraciones de agua continuadas a lo largo del tiempo.
Un análisis técnico detallado determinará si es necesario realizar apeos, consolidaciones o sustituciones completas de elementos estructurales. Ignorar este paso puede derivar en problemas gravísimos a medio plazo, como asientos diferenciales, grietas profundas en los nuevos revestimientos o, en el peor de los casos, riesgo de colapso parcial. Además, esta evaluación inicial debe incluir una revisión de la cubierta y de las fachadas, comprobando la estanqueidad y el estado de los canalones y bajantes. Solucionar los problemas de la envolvente del edificio es la base sobre la cual se sustentará el resto de la intervención interior.

Licencias y normativa urbanística en el municipio
Ninguna intervención de calado puede comenzar sin la tramitación legal correspondiente. El Ayuntamiento de Gijón establece normativas estrictas respecto a las modificaciones en inmuebles, diferenciando claramente entre obras menores y mayores. Cuando se trata de una renovación que afecta a la distribución interior (tirar tabiques), altera elementos estructurales o modifica el aspecto exterior de la fachada o cubierta, es obligatorio solicitar una licencia de obra mayor. Este trámite requiere la presentación de un proyecto técnico firmado por un arquitecto colegiado y visado por el colegio oficial correspondiente.
Además, si la vivienda se encuentra en zonas con protección patrimonial, como el barrio de Cimavilla o ciertas áreas del ensanche burgués, las restricciones son significativamente mayores. En estos casos, el plan especial de protección puede prohibir la alteración de la fachada original, limitar los colores de las carpinterías exteriores o exigir el uso de materiales tradicionales específicos. Iniciar los trabajos sin las licencias oportunas no solo conlleva paralizaciones inmediatas de la obra por parte de las autoridades municipales, sino que también implica sanciones económicas severas y la obligación de restituir el inmueble a su estado original.
Solución de patologías de humedad y aislamiento térmico
El clima marítimo asturiano somete a las viviendas a un alto grado de exposición a la lluvia y a la humedad ambiental. En las casas antiguas, que fueron construidas sin los aislamientos térmicos y acústicos que se exigen hoy en día, las condensaciones y las humedades por capilaridad son el enemigo número uno. La capilaridad ocurre cuando los muros absorben el agua del subsuelo, afectando a las partes bajas de las paredes y destruyendo la pintura y los yesos. Solucionar esto requiere técnicas como la inyección de resinas repelentes de agua en la base de los muros o la instalación de cámaras bufas ventiladas.
Por otro lado, la mejora de la eficiencia energética es un pilar básico en la rehabilitación moderna. Aislar correctamente las paredes perimetrales, ya sea mediante sistemas de aislamiento térmico por el exterior (SATE) o mediante trasdosados interiores con lana de roca o poliestireno extruido, reducirá drásticamente el consumo de calefacción durante los meses de invierno. Este aislamiento debe ir acompañado obligatoriamente de la sustitución de las ventanas de madera antigua o aluminio de corredera por carpinterías de PVC o aluminio con rotura de puente térmico y cristales bajo emisivos.
Sustitución completa de las instalaciones eléctricas y de agua
Mantener instalaciones con más de cuarenta años de antigüedad es un riesgo inasumible. Las redes eléctricas antiguas carecen de las secciones de cable adecuadas para soportar los electrodomésticos modernos, a menudo no disponen de toma de tierra y cuentan con cuadros de mando sin las protecciones diferenciales y magnetotérmicas obligatorias por el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión. Renovar la instalación eléctrica desde cero permite diseñar un esquema de enchufes e iluminación adaptado a las necesidades actuales, incorporando tecnología LED y sistemas de domótica básica.
En paralelo, la red de agua debe ser saneada por completo. Las viviendas históricas suelen tener tuberías de plomo (material tóxico y prohibido en la actualidad) o de hierro galvanizado, que con el paso de las décadas se oxidan, reducen su caudal y terminan por reventar. En nuestra especialidad de fontanería, procedemos a la instalación de nuevas redes de cobre o polietileno reticulado (PEX), garantizando un suministro limpio y una presión adecuada. Del mismo modo, las tuberías de evacuación y bajantes de fibrocemento o PVC antiguo deben ser reemplazadas por sistemas de PVC insonorizado modernos.
Redistribución de los espacios interiores
Las casas de antaño se caracterizaban por distribuciones muy fragmentadas: pasillos largos, oscuros y un sinfín de habitaciones de pequeño tamaño diseñadas para retener el calor de las estufas de carbón. El estilo de vida actual demanda todo lo contrario: espacios abiertos, luminosidad, fluidez visual y ventilación cruzada. La demolición de tabiquería interior no estructural (siempre bajo la supervisión de un técnico para no alterar muros de carga) permite reconfigurar la vivienda por completo.
Unir el salón con el comedor y la cocina creando un espacio diáfano “open concept” es la intervención más solicitada. Esta redistribución también permite aprovechar mejor la luz natural que entra por las ventanas principales y llevarla hacia zonas que antes quedaban en penumbra. Durante esta fase de replanteo, se definen los nuevos tabiques de placa de yeso laminado (pladur), que ofrecen un acabado perfectamente liso, un montaje rápido y la posibilidad de integrar aislante acústico en su interior para mejorar la privacidad entre habitaciones.
Renovación integral de zonas húmedas y revestimientos
Las zonas de la vivienda que más acusan el paso del tiempo, tanto a nivel estético como funcional, son los baños y las cocinas. Son estancias de uso intensivo donde el desgaste de los materiales, los azulejos desfasados y las instalaciones precarias restan confortabilidad. La actualización de baños completos implica retirar bañeras antiguas de hierro fundido para instalar platos de ducha de resina extraplanos, inodoros con cisternas empotradas, mamparas de vidrio templado y griferías termostáticas que mejoran la accesibilidad y la seguridad diaria.
Igualmente, la creación de nuevas cocinas adaptadas a la planta abierta requiere un estudio ergonómico cuidadoso. Se planifican islas o penínsulas de trabajo, almacenamiento vertical de gran capacidad y encimeras de materiales porcelánicos de alta resistencia. Todo esto debe complementarse con la elección correcta de los pavimentos. Retirar el sintasol o las baldosas hidráulicas dañadas para proceder a la instalación de suelos nuevos, como los laminados de alta resistencia (AC5) hidrófugos o el gres porcelánico rectificado, aportará calidez, continuidad visual y facilidad de limpieza a toda la casa.

Testimonio de un cliente sobre la intervención en su hogar
“Heredamos la vivienda de mis abuelos cerca de Carlos V, una construcción de los años cincuenta que llevaba décadas sin actualizarse. Teníamos miedo a los vicios ocultos y a los sobrecostes inesperados. El equipo técnico acudió para hacer una valoración, identificó enseguida un problema grave en las bajantes generales y nos planteó una distribución completamente nueva. El proceso fue transparente de principio a fin, solucionaron las humedades que subían por la planta baja y el resultado final ha mantenido la esencia original de la casa, pero con el aislamiento térmico y las comodidades de una vivienda de obra nueva. La atención de Javier durante todos los meses de la obra fue constante y muy humana.”
Preguntas frecuentes sobre reformas en construcciones históricas
¿Qué permisos se necesitan para reformar una vivienda vieja?
Para intervenciones que modifican la distribución, la estructura, la cubierta o la fachada, es obligatorio solicitar una licencia de obra mayor en el Ayuntamiento, aportando un proyecto técnico visado por un arquitecto. Si la intervención es de mantenimiento básico sin alterar la distribución, bastaría con una comunicación previa de obra menor.
¿Cuánto cuesta reformar de manera integral una vivienda de segunda mano?
El presupuesto final es altamente variable. En proyectos que incluyen el derribo completo del interior, renovación de sistemas eléctricos y de fontanería, nuevo aislamiento, ventanas de alta eficiencia y acabados de gama media-alta, los costes en la región suelen partir desde los 800 € por metro cuadrado, pudiendo aumentar según la calidad de los materiales y el estado de la estructura.
¿Cómo eliminar la humedad en paredes antiguas?
Las humedades por capilaridad en plantas bajas se abordan mediante inyecciones de barreras químicas (resinas silánicas) en la base de los muros o instalando sistemas de electroósmosis. Para las humedades por condensación, es imperativo mejorar el aislamiento térmico de los muros perimetrales, sustituir las ventanas e instalar sistemas de ventilación mecánica controlada (VMC).
¿Es posible cambiar la distribución de un piso antiguo?
Sí, siempre y cuando no se intervenga sin criterio sobre los muros de carga, forjados o elementos comunes del edificio (como bajantes generales o patinillos de ventilación). Un técnico debe evaluar los planos originales y realizar catas in situ para determinar qué tabiques son de simple separación y cuáles asumen cargas estructurales.
¿Cuánto tiempo se tarda en rehabilitar una casa?
Los plazos varían en función de la superficie y la complejidad de la intervención. Una rehabilitación completa de una vivienda unifamiliar de tamaño medio (100 metros cuadrados) que incluya consolidación estructural, nuevas instalaciones y acabados completos suele abarcar un periodo estimado de entre cuatro y seis meses de trabajo ininterrumpido.
¿Qué hacer si las vigas de madera tienen carcoma?
Si durante el derribo se detectan forjados o vigas de madera afectados por insectos xilófagos, es fundamental contratar a una empresa especializada para realizar un tratamiento curativo y preventivo (mediante geles o inyección de biocidas). Posteriormente, se evaluará si la sección útil de la madera restante es suficiente para soportar las cargas o si es necesario reforzarla con perfilería metálica.
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No dejes que el estado de conservación de un inmueble histórico se convierta en una preocupación constante. Abordar un proyecto de estas características con profesionales cualificados te garantiza tranquilidad técnica, cumplimiento de la normativa y un resultado que revalorizará tu patrimonio.
Gijón Reformas Integrales
Calle Carlos V, 5, Gijon-Oeste, 33213 Gijón, Asturias
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